sábado, 29 de noviembre de 2014

SOBRE LA CORNISA DEL MUNDO


    Sobre la cornisa del mundo
hay un pájaro azul
que canta una canción
desesperada.
Y bandadas de alondras
cruzando las aceras
como naipes
que el viento de la tarde
arrastra y desordena.
Mientras brotas rosas rojas
por los tejados
desesperadamente...

(15-4-03)

viernes, 7 de noviembre de 2014

LA COSTUMBRE


  Y va por las aceras
llevando de su mano
nuestras vidas,
ordenada y mohosa,
la costumbre.
Nos vigila incansable
nos protege,
de cualquier imprudencia
saludable.
Y pasa por las calles y las plazas
congregando a los fieles
a su causa.
Y nos monta en su vagón de cola
la costumbre.
Y viajamos con todo el equipaje
de la resignación...
Y un hatillo de sueños,
aún rojos,
abandonado
sangra,
sobre las mugrientas baldosas
de un andén.

LA NOCHE Y LA LUNA


  La noche tiene frío
y la luna lunera
le presta su mantilla
de sonoros silencios.

La noche está llorando
y la luna lunera
le presta su pañuelo
d3e niebla y albahaca.

La noche se ha dormido
y la luna lunera
le canta una canción
de cuna y madrugadas.

La noche, si despierta,
hallará sus sandalias
de escarcha, junto al río,

martes, 4 de noviembre de 2014

INEVITABLE...

Nuestra vida
un pasar
sobre las cenizas del tiempo,
una aventura
sobre un horizonte
irreverente,
un tatuaje
sobre la memoria
de los nuestros.

sábado, 1 de noviembre de 2014

La otra mirada


   Cuando nos quedamos a solas, con nosotros mismos, vemos la Vida con otro prisma. No es lo mismo ver que mirar, y a veces lo olvidamos... Cuántas cosas hermosas nos perdemos, cuando vemos sin mirar... Cuántos minutos felices dejamos escapar... 
   Sabemos que el tiempo es irreversible: no volverá este día a ser; pues  será único, en todo su comienzo, en todo su sentido, en toda su verdad... Habrá en él, silencios y murmullos, dolores y alegrías, verdades y mentiras, que dejarán su huella, sobre el alma.

  María Teresa
 

















































































































































































































   Los familiares de un enfermo de cáncer, no debemos regodearnos, ni enfangarnos en nuestro dolor; sobretodo porque, a ellos no les beneficia y a nosotros nos remata... Si, a ellos, les beneficiara nuestro dolor, deberíamos pasar el día llorando por los rincones... Pero no es así nuestro dolor es inútil, y por tanto sufrimos, sólo, para destruirnos a nosotros mismos. En mi modesta opinión, debemos escapar del dolor, de la forma en que nos sea más fácil: buscando nuestras propias estrategias. Espantar el dolor, como se espanta a una mosca inoportuna, y ala cual, y cuando no nos deja en paz , incluso  acabamos matando.  Otra postura, creo yo, más inteligente, y más fructífera será la de aprovechar al máximo la vida junto a ellos; y sumar a su valor,  toda la alegría el cariño y la vitalidad, que nosotros poseemos, y de la cual, somos capaces. Ya sé que esto es algo muy duro y muy difícil, y que no siempre lo conseguiremos, pero, al menos, debemos intentarlo, con todas nuestras fuerzas: ellos se lo merecen y nos lo están  pidiendo, con su ejemplo...

A todas las personas que luchan contra el cáncer, un abrazo infinito.

María Teresa