sábado, 1 de noviembre de 2014


   Los familiares de un enfermo de cáncer, no debemos regodearnos, ni enfangarnos en nuestro dolor; sobretodo porque, a ellos no les beneficia y a nosotros nos remata... Si, a ellos, les beneficiara nuestro dolor, deberíamos pasar el día llorando por los rincones... Pero no es así nuestro dolor es inútil, y por tanto sufrimos, sólo, para destruirnos a nosotros mismos. En mi modesta opinión, debemos escapar del dolor, de la forma en que nos sea más fácil: buscando nuestras propias estrategias. Espantar el dolor, como se espanta a una mosca inoportuna, y ala cual, y cuando no nos deja en paz , incluso  acabamos matando.  Otra postura, creo yo, más inteligente, y más fructífera será la de aprovechar al máximo la vida junto a ellos; y sumar a su valor,  toda la alegría el cariño y la vitalidad, que nosotros poseemos, y de la cual, somos capaces. Ya sé que esto es algo muy duro y muy difícil, y que no siempre lo conseguiremos, pero, al menos, debemos intentarlo, con todas nuestras fuerzas: ellos se lo merecen y nos lo están  pidiendo, con su ejemplo...

A todas las personas que luchan contra el cáncer, un abrazo infinito.

María Teresa  




























1 comentario:

  1. Anatema contra el dolor.
    Es todo lo que quiero expresar en este artículo: el dolor por el mismo es inútil y destruye, no sana...

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