Silencioso
casi un mudo pasar
sobre la casa.
A veces...
Un prado
salpicado de blancas margaritas.
A veces...
Como un trillo de afiladas cuchillas
por los sentimientos.
A veces...
Casi un viento helado
sobre el rostro.
A veces...
Solo un gran puñado de la Nada mas huera
entre las hojas del alma
en su final...
Poema sin corregir.
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